Por: José Díaz López (El Diario de Chihuahua)
El gran problema que tenemos en Chihuahua es que: ¡nos equivocamos al elegir como gobernador a una persona que ni quiere, ni sabe cómo enfrentar y resolver los problemas de nuestra población! Ese es el problema de Chihuahua.
Ni tenemos la manera para convencerlo a recapacitar y que modifique su estilo personal de gobernar, para que empiece a cumplir medianamente su responsabilidad como Gobernador; ni quiere dejarse ayudar. “Chango viejo, no aprende maroma nueva”. “Lo que natura no da, Salamanca no empresta”.
Habiendo analizado la personalidad de Javier Corral, vemos que, cómo todo mundo que lo conoce de cerca, también dice, que es una persona terca, dogmática, rencorosa, cerrada, arrogante, despreciativa, que no sabe ni quiere escuchar opiniones, ni mucho menos la crítica. Entonces es un error si continuamos tratando de hacerlo “reaccionar” para que trabaje por el bien de Chihuahua. Estamos perdiendo el tiempo.
El colmillo retorcido de un Demóstenes nos aconsejaría que nuestra tarea es darle la vuelta a ese tipo de personalidades dañinas para nuestras vidas y para los Pueblos. Es mejor ya no pedirle ni exigirle al gobernador resultados ni que cambie su estilo personal de gobernar; busquemos nuevas formas de superar este problemón en que nos metimos el 5 de junio antepasado al elegirlo imprudentemente.
El peligro real para Chihuahua radica no solo en la ineptitud del responsable del gobierno estatal, sino sobre todo, en ese espíritu de conformismo y “valemadrismo”, de tropezar con la misma piedra ¡una y otra vez!, que caracteriza nuestra forma de tomar “con el corazón” la decisión electoral.
En las elecciones del 18, evitemos votar por gobernantes demagogos como el actual, que nos llevan al atraso en todos los temas importantes de la vida de Chihuahua. Por nuestra parte, estamos firmemente convencidos de que sí es posible en este tiempo de globalización mediática organizar una fuerte resistencia social para evitar seguir votando por tales liderazgos tan nefastos para los Pueblos.
El 1 de julio tenemos la oportunidad y la fuerza de acabar con gobernantes tan malos como el citado. ¡Hagámoslo posible! ¡Asumamos esas decisiones oportunas; como en otros tiempos y lugares lo han hecho otros pueblos!.
Reconozcamos de aquí para adelante que para enfrentar la problemática tan peligrosa y negativa, es necesario, primero ponernos a ver los problemas realmente como son. Vemos una terrible ola de inseguridad que el gobierno no quiere, ni sabe cómo enfrentar; tenemos un barco sin rumbo y sin proyecto cuyo capitán únicamente quiere andar de vacaciones todo el tiempo, en lugar de dedicarle atención a los problemas de Chihuahua. A un gobernador que ni quiere ni sabe escuchar opiniones, ni críticas. Y a aquellos que lo critiquen los estigmatiza de traidores o de extorsionadores o de mentirosos.
Entonces no tenemos de otra que mirar al mundo de frente para poder conocer los problemas y las dificultades que hay en ella. Y tomar las decisiones correctas para superarlos.
En ese sentido, el Pueblo de Chihuahua debe saber que las circunstancias para superar este caos, lo podemos superar en el 2018: ¡no volviendo a votar por ninguno del grupo del gobernador!. Porqué son malos para gobernar!.
Eso es los que no queda por hacer. Como decía Plotino: “ Hacer lo que se debe; es hacer lo que se puede”. Y eso es lo que podemos hacer. Intentar revocarle el mandato no es posible hoy. Ni tenemos instrumentos legales para ello ni la organización para lograrlo. Solo podemos darle la espalda el 1 de julio.
¿Estará Chihuahua dispuesta a darle la espalda a los changos viejos? … Veremos.
Y es que es evidente que no tenemos instituciones para revocar mandatos a los gobernantes espurios e inoperantes y que nos engañan para votar por ellos. Habida cuenta de que es absurdo que la población continúe exigiendo al gobernante que se ponga a trabajar, cuando éste no entiende de eso. Y tampoco tiene la decencia para dejar el puesto a alguien que sí sepa cómo hacerlo.
Entonces como en su tiempo propuso Demóstenes a los griegos de su tiempo, ¡demósle la vuelta a los tiranos; empecemos a construir nuestro verdadero progreso!. Si ya estamos hartos de gobernantes que nos traicionan y que no podemos cambiar; entonces, ¡no volvamos a elegir a ninguno de su grupo.!
A ver si de esa manera, podemos avanzar realmente, con pasos sólidos en nuestras vidas.
http://eldiariodechihuahua.mx/Opinion/2017/11/18/javier-corralchango-viejo-no-aprende-maroma-nueva/

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