CDMX.- En los últimos cinco años, 14 exgobernadores -la gran mayoría priistas- han sido acusados de corrupción, cinco fueron detenidos y están en prisión por delitos como desvío de recursos públicos y nexos con la delincuencia organizada. A los capturados se suma el exgobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández Flores, quien fue detenido el pasado viernes por el delito de peculado y “lavado” de dinero.
Los exmandatarios emanados del PRI que durante ese período fueron detenidos y están tras las rejas son Javier Duarte de Ochoa, de Veracruz; Roberto Borge Ángulo, de Quintana Roo; Andrés Granier, de Tabasco, y el ex gobernador interino de Michoacán, Jesús Reyna García. Asimismo, por el PAN, el exmandatario de Sonora, Guillermo Padrés Elías.
Otros priistas que están en la lista, puesto que son investigados por la Procuraduría General de la República (PGR) o por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), son los exjefes del Ejecutivo de Chihuahua, César Duarte Jáquez; Rodrigo Medina, de Nuevo León; Roberto Sandoval, de Nayarit; Miguel Alonso Reyes, de Zacatecas; Rolando Zapata Bello, de Yucatán; Fausto Vallejo Figueroa, de Michoacán; Mario Anguiano Moreno, de Colima, y Jorge Herrera Caldera, de Durango.
PERMISO PARA ROBAR
De acuerdo con especialistas, la relación de una cifra alta en detenciones o averiguaciones contra exmandatarios del PRI se debe a que el regreso de este partido a la Presidencia de la República, en 2012, fue interpretado por muchos gobernadores como una licencia para robar. En tanto, los órganos autónomos y la alternancia política han ejercido una mayor presión para investigar a las gestiones corruptas.
Alejandro Hope, analista en temas de seguridad, explicó: “El regreso del PRI al poder dio una licencia para robar o al menos fue interpretada así por muchos exgobernadores, lo que generó un clima de corrupción”. Detonó una reacción social a modo de anticuerpos contra la corrupción. “Ante esa presión se ven obligados a actuar. Otro elemento, es la alternancia política en los estados”, dijo.
Para Salvador Mora Velázquez, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, las averiguaciones contra ex funcionarios se ven en la dinámica de un sistema político de mayores pesos y contrapesos. Declaró que la oposición tiene mayores espacios para asumir una capacidad para actuar en contra de la corrupción.
“Hay un impulso de la ley de transparencia, en la que exgobernadores están expuestos a la rendición de las cuentas públicas. Además, los estados tienen mayor pluralidad y ofertan una revisión de las cuentas de los ex gobernadores. También tienen un aliado en la Auditoría Superior de la Federación, que cada vez más es un actor independiente y autónomo”, expuso.

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