Eduardo Borunda.

La renovación del comité estatal del PRI se ha dado en un clima de expectativas sobre el rumbo de la oposición en el estado de Chihuahua. Se dieron varios nombres, se anunciaban destapes, se mandaron señales de un lado hacia el otro y hasta se daba por hecho que un grupo u otro tomarían las riendas que Guillermo Dowell Delgado condujo hasta este mes de julio. Los gritos de “Ha muerto el Rey, viva el Rey” se escucharon en los corrillos de las asambleas municipales y estatales que han dado cobijo al relevo partidista.

Aunado a lo anterior, Omar Bazán Flores, virtual nuevo presidente de este partido político, ha enviado a su equipo a levantar el polvo de las calles, es decir, prepararse para la contienda electoral que se avecina en los próximos meses donde desde la presidencia de la república y hasta el último de los regidores y síndicos municipales se pelearan en el voto por voto de las urnas.

El perfil de Omar, es buscar la reconciliación de los grupos políticos al interior del PRI (afuera se espera una guerra fuerte en la contienda electoral) pues ya aprendieron que si uno de los suyos pierde, todos pierden. Las metidas de zancadilla y la simulación hicieron que en el 2016 perdieran no sólo la gubernatura sino prácticamente todo en el estado grande.

Ante este panorama, una de las principales acciones que deberán dar es la renovación de los 67 comités municipales, cuya línea de acción política es la recuperación de los espacios perdidos, tarea nada fácil el día de hoy, pues son oposición y el partido en el poder, el PAN hará todo lo posible por conservar esos espacios y aún más ganar la presidencia de Ciudad Juárez y la sindicatura que se les fue de la mano en junio pasado. Eso no es una hipótesis, es una declaración de guerra que el propio titular del ejecutivo estatal lanzó desde las primeras semanas de su gobierno.

De allí se colige, que el nuevo pastor del PRI, deberá tener capacidades de negociación política, preparación académica, carisma, incluyente, alto sentido de responsabilidad y tener ambición por recurar los espacios no ganados. Además de lo anterior, las voces en los cafés de analistas, politólogos, hombres de opinión y observadores de los fenómenos relacionados con el PRI han detallado que quién llegue a ocupar la presidencia de ese partido debe comprometerse a no buscar una candidatura, es decir, debe estar amarrado en sus aspiraciones de escalafón para incluir a todos y sacar una elección. Es decir, quien aspire a ser el próximo dirigente del PRI a nivel municipal no podrá aspirar a un cargo de elección popular.

Dentro de un sondeo entre periodistas, salieron los siguientes nombres: Nora Yu Hernández, Antonio Andreu Rodríguez, Adriana Terrazas Porras, Luis Alfredo Murguía Lardizabal, Adriana Fuentes Téllez, Wilfrido Campbell Saavedra, Alfredo Curiel Estrada, Luis Fernando Rodríguez Giner. Hubo quienes a la lista original agregaron otros nombres. De esta conjetura, la lista de suspirantes es amplia y diversa por los grupos de poder que representan cada uno de ellos. De considerarse los perfiles se irán eliminando entre ellos y abrirán la puerta a la posibilidad de llegar con un candidato de unidad, es decir, no creemos que vaya a existir una elección abierta.

La pregunta es la siguiente. ¿Quién si aceptará el reto de recuperar los espacios y contener sus aspiraciones a un cargo de elección popular? ¿Quién podrá conjugar sus habilidades de negociación política para sumar a los grupos del propio PRI? ¿Quién tiene la experiencia en el manejo de las emociones y permita tener esa empatía con una estructura que se apenas se sostiene sin las grandes preventas de otros tiempos cuando los apoyos sobraban? ¿Quién quiere ser sacrificado si las cuentas no le salen claras en la próxima elección presidencial?

Queda en claro que la disputa del próximo año para los priistas no es la presidencia municipal (puede que sí), porque les interesa más la presidencia de la república. Si mucho, en el PRI podrán obtener triunfos en la elección de diputados y recuperará algún municipio, pero las cosas no las tienen tan facilitas. Así, la tesitura de una renovación de los comités municipales en el estado volverá a confrontar grupos políticos. Por lo pronto conviene preguntar ¿A quien le va Usted en esta lista de suspirantes por la renovación de un partido que hoy es oposición? Pero más importante, ¿Quién será el tapado que se saque la rifa del león?

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